Eduardo Contreras
TUXTEPEC.- Por lo menos 26 casos de cáncer en infantes o tumores cancerígenos se tienen registrados en la Cuenca del Papaloapan, muchos, enfrentan complicaciones como la falta de recursos y desabasto de medicamentos, una realidad que deben enfrentar todos los día.
De acuerdo con Rocío Molina Quintero, trabajadora Social en el área médica adscrita al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en San Juan Bautista Tuxtepec, actualmente trabajan con personas que padecen diversas enfermedades, que a veces el mismo hospital general canaliza a la institución por tratarse de personas de bajos recursos.
“Los pacientes que aquí ayudamos son los que en primer instancia detecta el área de pediatría en el hospital general y no los mandan, a quienes coordinadamente con el nosocomio agendamos sus citas médicas a hospitales especializados en diversos estados de la república”, dijo.
Detalló que durante tres años se han atendido alrededor de 30 pacientitos, niños de hasta tres años en adelante que padecen cáncer, leucemia o algún tumor cancerígeno, originarios de Tuxtepec y de otros municipios de la Cuenca. De estos ocho fueron dados de alta pero dos tuvieron que regresar a tratamientos porque recayeron.
Reconoció que las personas pasan por algunas dificultades, en algunos casos los pacientes dejan de asistir porque desde la primera vez reciben apoyos al cien por ciento, pero hay otros que sí regresan a la institución para solicitar más ayuda, porque los hospitales donde los atienden no los apoyan en su totalidad.
Aparte de la carencia económica –dijo- se les apoya con gestiones de pasajes y medicamentos a través de fundaciones, porque a veces el Seguro Popular no les da un tratamiento al cien ya sea porque no entra en el catálogo o no hay en existencia.
La trabajadora social abundó que semanalmente el DIF eroga hasta cinco mil pesos por paciente que buscan ayuda, alrededor de cinco diarios, un recurso con el que muchas familias no cuentan y representa un apoyo enorme para los tratamientos de los infantes.
Además de los casos de infantes, también asisten personas adultas con problemas y complicaciones graves como el cáncer de mama o el VIH, quienes deben moverse fuera en busca de sus antirretrovirales.
