La lógica de la moda ha invadido la lógica política y lo que tenemos son productos de temporada.
El gran riesgo que corremos, con esta inercia en la que ahora estamos, es que la política llegue a ser algo irrelevante.
Y el gran desafío es cómo conseguimos que la política pase de una lógica de la reparación a una lógica de la intervención, incluso de la anticipación.
En aquella época, a derecha e izquierda, se pensaba que la política iba a ser completamente sustituida por la técnica.
Solo quienes sepan resolver ese juego tendrán su lugar en la política del siglo XXII.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/09/25/eps/1443178000_556806.html
