Fuga de hidrocarburo de Pemex arrastra contaminación a varias colonias de Salina Cruz con las lluvias
Vecinos reportaron corrientes de agua negra con olor a hidrocarburo tras el paso de la tormenta tropical Boris; temen que el derrame llegue a canales pluviales, ejidos y zonas de extracción de ostión.
Jesús Rasgado, Hidalgo Oriente y Porfirio Díaz fueron señaladas por vecinos como zonas impactadas.
La fuga estaría relacionada, presuntamente, con una línea de conducción de combustóleo pesado.
Las lluvias habrían empujado el hidrocarburo hacia calles y canales pluviales del puerto.
Hasta el momento de la denuncia vecinal, la empresa no había emitido información oficial.
La tormenta tropical Boris dejó al descubierto una posible fuga de hidrocarburo en Salina Cruz, Oaxaca, luego de que corrientes de agua contaminada aparecieron en calles de diversas colonias del puerto, de acuerdo con denuncias de vecinas y vecinos.
Los reportes ciudadanos apuntan a una fuga presuntamente originada en una línea de conducción de combustóleo pesado de Petróleos Mexicanos, cuyas descargas habrían sido arrastradas por las lluvias registradas durante las últimas horas.
Habitantes de la colonia Jesús Rasgado señalaron que al salir a revisar las calles observaron corrientes de agua negra. Al acercarse, dijeron, detectaron un olor penetrante y desagradable, por lo que concluyeron que no se trataba únicamente de agua pluvial, sino de hidrocarburo.
Las colonias afectadas hasta el momento son Jesús Rasgado, Hidalgo Oriente y Porfirio Díaz, donde viven cientos de familias que exigieron a Pemex una respuesta inmediata, así como acciones de contención, limpieza y explicación pública sobre el origen del derrame.
Riesgo inmediato
La preocupación central no se limita a las calles contaminadas: habitantes y autoridades temen que el hidrocarburo sea arrastrado hacia canales pluviales, la colonia Petrolera, ejidos de Boca del Río y la bahía La Ventosa, donde se extrae ostión para consumo regional.
Autoridades de Protección Civil realizan revisiones en la zona para ubicar el punto de fuga y evaluar el avance de la contaminación. Personal de Pemex y de la Marina también se encuentra en labores de atención para evitar que el derrame se extienda a más colonias del puerto istmeño.
Vecinos denunciaron que Salina Cruz vive en alerta constante por la operación de la refinería, entre explosiones, fugas y derrames. Recordaron que apenas hace un mes se registró una explosión y señalaron que la presencia de hidrocarburo en calles confirma una condición de riesgo permanente para la población.
“Es imperdonable lo que Pemex ha ocasionado en este municipio, donde desafortunadamente año con año es lo mismo”, expresaron habitantes afectados, al denunciar que las lluvias arrastraron el combustible hacia zonas habitadas sin que hubiera una respuesta preventiva visible.
El derrame ocurre mientras las lluvias continúan en Salina Cruz y el fenómeno de mar de fondo mantiene oleaje elevado en la costa oaxaqueña. En la colonia Miramar, el fuerte oleaje provocó además el colapso del mirador ubicado en esa zona del puerto.
Protección Civil de Oaxaca advirtió que las precipitaciones continuarán, por lo que pidió a la población atender las recomendaciones oficiales y evitar transitar por calles anegadas o zonas de riesgo.
Hasta el momento, Pemex no ha emitido una explicación pública sobre el origen de la fuga, el volumen derramado, el área impactada ni las medidas de reparación ambiental que aplicará en Salina Cruz.
Ruta crítica del derrame
El temporal intensifica escurrimientos y arrastra residuos hacia calles del puerto.
Vecinos señalan una línea de combustóleo pesado como origen probable del hidrocarburo.
Jesús Rasgado, Hidalgo Oriente y Porfirio Díaz reportan presencia de agua contaminada.
La contaminación podría avanzar hacia canales, ejidos y zonas de extracción de ostión.
Salud pública
El olor, el contacto con agua contaminada y la presencia de hidrocarburo en zonas habitadas obligan a una evaluación sanitaria inmediata.
Daño ambiental
Si el material llega a canales, humedales o bahías, el impacto podría extenderse más allá de las calles afectadas.
Economía local
La posible afectación a zonas de extracción de ostión amenaza una actividad alimentaria y comercial relevante para la región.
Responsabilidad institucional
La falta de información pública de Pemex aumenta la incertidumbre y debilita la confianza de las comunidades afectadas.
Análisis
El derrame exhibe una vulnerabilidad estructural de Salina Cruz: una ciudad que convive con infraestructura petrolera estratégica, pero donde los eventos climáticos extremos pueden convertir una fuga localizada en una emergencia urbana y ambiental. La tormenta no explica por sí sola la contaminación; la lluvia funciona como acelerador de un problema que requiere mantenimiento, vigilancia y respuesta industrial.
Abogado del diablo
Antes de atribuir responsabilidades definitivas se requiere confirmar técnicamente el punto de fuga, el tipo de sustancia y el volumen derramado. Pero esa cautela no exime a Pemex de informar. En emergencias ambientales, el silencio también tiene costo: deja a la población sin criterios para protegerse y abre espacio a versiones contradictorias.
Preguntas abiertas
- ¿Cuál fue el punto exacto de la fuga y desde cuándo estaba activa?
- ¿Qué volumen de hidrocarburo fue arrastrado por las lluvias?
- ¿Pemex realizará limpieza, reparación ambiental y monitoreo sanitario en las colonias afectadas?
- ¿Existe riesgo de contaminación en Boca del Río y bahía La Ventosa?
- ¿Qué protocolos preventivos se activaron antes y durante el paso de la tormenta Boris?
Imágenes del derrame
