Pero no sólo Duarte movilizaba al equipo de seguridad para complacerse en extravagancias, también su esposa, Karime Macías caía en excesos como viajar desde Veracruz a la Plaza Antara, en Polanco, para sus visitas a un salón de belleza.
«La señora iba dos veces al mes a la Ciudad de México para su peinado y su manicure.
«A Duarte le gustaba más estar en la Ciudad de México porque no lo identificaban tanto, iban mucho a la Plaza Antara, iba en la tarde-noche, cuando había menos gente», relató otro de los guaruras.
Cuando venía se reunía en privado con sus amigos Moisés Mansur Cisneyros», contaron los guardaespaldas, quienes abundaron que «en el departamento de Jaime Porres, en Polanco, nosotros estuvimos en fiestas en donde el jefe llegaba a las seis de la tarde y salía hasta las seis de la mañana hasta el full, no podía ni sostenerse.
Fuente: Guaruras exhiben los excesos de Javier Duarte y su esposa | Nacional | El Imparcial
