#JaimeGUERRERO
El Instituto Oaxaqueño Constructor de Infraestructura Educativa (IOCIED) ejercerá durante 2025 una inversión histórica de 707.4 millones de pesos para la ejecución de 705 acciones de obra civil y equipamiento en escuelas de los niveles básico, medio superior y superior, informó su director general, Alejandro López Jarquín, durante su comparecencia ante las comisiones de Educación e Infraestructura del Congreso del Estado, en el marco de la glosa del tercer informe del gobernador Salomón Jara Cruz.
El funcionario aseguró que, por tercer año consecutivo, no habrá subejercicio en infraestructura educativa y que todas las obras en proceso serán concluidas a más tardar el 31 de marzo, conforme al artículo 17 de la Ley de Disciplina Financiera. Precisó que se realizarán 384 obras civiles con una inversión de 546.7 millones de pesos y 321 acciones de equipamiento por 160.7 millones, beneficiando a más de 86 mil estudiantes en 327 municipios, lo que representa el 57.3% del total del estado, una cifra sin precedentes.
López Jarquín detalló que el 99% de las empresas contratadas son oaxaqueñas, y que para la ejecución de las obras se emitieron 12 licitaciones públicas que concentran el 80% de la inversión, además de adjudicaciones directas para 60 obras.
Destacó la inversión en el nivel medio superior, donde se destinaron 221.4 millones de pesos para 366 acciones en planteles de CECYTE, COBAO, IEBO, telebachilleratos y bachilleratos comunitarios, asegurando que esta administración ha invertido 300% más que los dos gobiernos anteriores en este nivel. Subrayó también la entrega de 3,500 computadoras a 302 planteles, con una inversión de 59.5 millones de pesos.
En educación superior, informó una inversión de 179.8 millones de pesos para beneficiar a 35,588 estudiantes en 20 planteles, entre ellos la Universidad Tecnológica de la Sierra Sur, así como el inicio de la construcción del primer edificio de la Universidad Intercultural del Pueblo en Soledad Etla. Asimismo, se equiparán la Afrouniversidad Politécnica Intercultural de Santa María Cortijo y la Universidad Politécnica y Tecnológica del Istmo, con 13.2 millones de pesos.
La inversión regional se concentró principalmente en Valles Centrales, con 208.4 millones de pesos para 105 planteles, seguida de la Mixteca, Costa y Sierra. Los municipios con mayor inversión fueron Villa Sola de Vega, Soledad Etla, San Juan Bautista Tuxtepec, Oaxaca de Juárez y Salina Cruz.
Legisladores exigen resultados, criterios claros y obras concluidas
Durante la comparecencia, la diputada de Movimiento Ciudadano, Alejandra García Morlán, cuestionó los criterios de asignación de recursos y advirtió que la administración estatal ya no puede justificar rezagos señalando omisiones del pasado. Recordó que Oaxaca ocupa el segundo lugar nacional en rezago educativo, según CONEVAL, y denunció casos de escuelas con carencias graves que siguen sin atención, como la primaria Hermanos Flores Magón, en la capital, y la secundaria José Vasconcelos, en Zacatepec Mixe.
“Hoy no se necesitan excusas, sino resultados concretos”, sentenció la legisladora.
Por su parte, la diputada del PVEM, Melina Hernández Sosa, reconoció los avances del IOCIED, pero pidió indicadores claros, mecanismos de seguimiento territorial y una visión de largo plazo que garantice mantenimiento y sostenibilidad de las obras.
La diputada independiente Lizbeth Concha Ojeda exigió mayor planeación, evaluación, supervisión técnica y transparencia, al tiempo que reconoció la ejecución acumulada de 1,284 acciones con una inversión de 2,137 millones de pesos en 468 municipios, pero solicitó información precisa sobre las obras que permanecen en proceso.
En tanto, la diputada de Fuerza por Oaxaca, Mónica Belén López Javier, cuestionó los mecanismos para garantizar que no existan obras inconclusas y pidió conocer si hay procedimientos de responsabilidad contra empresas constructoras que incumplen contratos, subrayando que el reto no es solo ejercer el presupuesto, sino concluir y poner en funcionamiento cada obra.
Las y los legisladores coincidieron en que la infraestructura educativa no debe medirse solo por montos invertidos, sino por su impacto real en las condiciones de aprendizaje, reiterando que mientras existan escuelas sin agua, luz o espacios dignos, el derecho a la educación seguirá siendo una deuda pendiente en Oaxaca.
