Las consecuencias de que no prospere un proceso de paz con el ELN son mayúsculas para el posconflicto en Colombia.
Santos ha ordenado intensificar las operaciones contra la guerrilla y la liberación de los secuestrados por el ELN.
El último gesto del Gobierno con el ELN se produjo en enero.
Un desafío que complica aún más el inicio de un proceso de paz entre el Gobierno y la guerrilla, lo que podría acarrear consecuencias inesperadas en el desarrollo del posconflicto con las FARC.
El sacerdote Camilo Torres murió en su primer combate, del primer disparo que recibió, hace hoy justo 50 años.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/15/colombia/1455491913_703377.html
