La idea era volver minutos después a por él, pero cuando lo hidieron el niño ya no estaba.
La policía japonesa cree que el niño japonés de siete años al que sus padres dejaron solo como castigo y que pasó seis días perdido en el monte pudo sufrir malos tratos psicológicos y ha pedido a un centro de protección de la infancia que lo investigue.
El caso ha abierto en Japón el debate sobre el nivel de dureza de los castigos que se aplican a los más pequeños en el país asiático.
Desde el día de su desaparición, el niño se resguardó en el refugio de madera, donde no había luz ni comida aunque sí un grifo, gracias al cual pudo beber agua.
Las autoridades de la comisaría central de Hakodate, que tiene jurisdicción sobre la pedanía donde desapareció el pequeño el pasado 28 de mayo, han anunciado este domingo su determinación de que se investigue lo sucedido, según ha informado la agencia Kyodo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/05/actualidad/1465129337_433000.html
