Sin embargo, los islamistas radicales han aumentado sus ataques reorientándolos a las fuerzas de seguridad afganas y las conversaciones de paz están estancadas.
El Ejército de Afganistán ha lanzado este martes una contraofensiva para recuperar Kunduz, la ciudad del norte del país tomada la víspera por los talibanes.
Ghani se comprometió a intentarla tras su elección el año pasado.
La caída de Kunduz en manos de los insurgentes constituye un duro golpe a la credibilidad de su Gobierno.
El presidente ha informado del envío de refuerzos no sólo a Kunduz, sino a la vecina provincia de Baghlan.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/09/29/actualidad/1443509998_975070.html
