Las explosiones mortíferas de fuegos artificiales, como la ocurrida ayer en Tultepec, estado de México, son muy frecuentes: la más grave de los últimos 20 años ocurrió en Perú en 2001; en tanto, China es el país que registra el mayor número de estos accidentes.
En Perú, el 29 de diciembre de 2001, un gigantesco incendio provocado por petardos y fuegos artificiales devastó un centro comercial en el centro de Lima, con un saldo de 447 muertos y desaparecidos y más de un centenar de heridos.
En India, en la madrugada del 10 de abril de 2016, la explosión de un depósito de fuegos artificiales desencadenó un enorme incendio cerca de un templo hindú de la ciudad costera de Paravur (suroeste): 111 muertos y varios centenares de heridos.
El último accidente mortífero data de julio de 2015: 15 personas resultaron muertas y otra decena heridas en la explosión de una reserva ilegal de fuegos arificiales en Hebei (norte).
La peor catástrofe de los últimos veinte años tuvo lugar en la provincia de Guangdong (sur) el 30 de junio de 2000: 75 personas murieron y 160 resultaron heridas en una fábrica de pirotecnia en Jiangmen.
El 26 de setiembre de 1999, al menos 56 personas perdieron la vida y 348 resultaron heridas a causa de varias explosiones en cadena, una de las cuales ocurrió en un depósito clandestino de fuegos artificiales, en Celaya (300 kilómetros al noroeste de México DF).
Más recientemente, en marzo de 2013, 17 personas murieron y 80 resultaron heridas durante una fiesta religiosa a causa de la explosión de una camioneta que tranportaba fuegos artificiales en Nativitas, en el estado de Tlaxcala.
Fuente: Los accidentes de pirotecnia más mortíferos en dos décadas – La Jornada
