En la memoria colectiva argentina, la noche de los lápices se ha convertido en un símbolo de la represión militar contra cientos de adolescentes.
Como la mayoría de secuestrados esa noche, Díaz militaba en la Coordinadora de Estudiantes Secundarios y había participado en las protestas para exigir una reducción del precio de los billetes de transporte para los alumnos.
Junto a él, recibieron también un diploma otros supervivientes – Emilce Moler y Gustavo Calotti – y los actores de la cinta de Olivera.
El delito no prescribe», denuncia Emilce Moler, hoy madre de tres hijos, matemática y docente, quien fue secuestrada a los 17 años.
La conocida como la noche de los lápices fue uno de los episodios más cruentos de la última dictadura (1976-1983), conocido sobre todo a partir de la película homónima de Héctor Olivera.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/04/argentina/1475597932_517262.html
