Diana Manzo
Tapanatepec, Oax.- Las carpas se bajaron, los agentes migratorios se fueron y el estadio de fútbol de Tapanatepec, Oaxaca, donde el Instituto Nacional de Migración (INM) instaló el módulo migratorio el 5 de agosto pasado quedó libre.
Mientras tanto, unas 3 mil personas migrantes que se quedaron varadas en este municipio oaxaqueño exigen a las autoridades obtener su Formato Migratorio Múltiple (INM), que es un permiso para circular hasta por 15 días el territorio oaxaqueño.
Desde hace 3 meses, este municipio oaxaqueño transformó su vida.
Hubo quienes iniciaron negocios de comida y otros rentaron sus viviendas, y es que al día -de acuerdo con las autoridades locales- llegaban alrededor de 3 mil personas migrantes de distintas nacionalidades, desde Centroamericana, venezolana, ecuatoriana, pero también del Medio Oriente y hasta del continente asiático, solicitando del permiso.
Las autoridades locales de Tapanatepec anunciaron que el módulo migratorio quedaría cerrado el pasado 25 de noviembre, pero muchas de las personas migrantes no se enteraron y otros fueron engañados con la promesa de que les entregarían un permiso a cambio de un pago de 300 o 500 dólares, lo cual fue mentira.

“Nosotros lo único que necesitamos es el permiso, no nosqueremos quedar en México”, dijo Teresa Herrera, una migrante discapacitada de origen nicaragüense que viaja con sus hijos y su esposo.
Teresa de 52 años de edad llegó a Tapanatepec el pasado viernes con la esperanza de obtener un permiso, pero el módulo ya no recibía más solicitudes, por lo que se quedó varada.
“Estoy muy triste, la esperanza era obtener este permiso para seguir nuestro camino, allá en Nicaragua no hay nada, de mis artesanías no puedo vivir, y la opción era migrar, ojalá las autoridades nos den respuesta”.
Julieta y Mariela son de Ecuador y ambas están embarazadas con cinco y seis meses de gestación, y llegaron el pasado sábado cuando ya el módulo había cerrado.
“Ya estamos sin dinero, con hijas e hijos enfermos, mucha gente esperando ese permiso, esa era la esperanza, ahora ya no tenemos nada, estamos muy tristes, no sabemos que hacer”, dijeron.
Mientras las personas migrantes se aferraban en el acceso principal del modulo migratorio con la esperanza de obtener un permiso, el presidente municipal, Humberto López Parrazales arribó al lugar y les confirmó que ya no habían permisos.

“Deben de organizarse para salir en caravana, acá ya no hay nada, y unidos nos los van a detener, nosotros ya cumplimos nuestra misión en Tapanatepec de ayudarlos, acá están varados y lo mejor es avanzar”,señaló.
Recalcó que por el momento la única opción para las personas migrantes varadas era caminar, y eso fue lo que hicieron.
Más de la mitad, unas mil 500 personas migrantes abandonaron sus carpas provisionales que usaban como refugio, tomaron sus mochilas, carriolas, y otros en taxi o aventones siguieron su camino sin importar las altas temperaturas que superan los 32 grados centígrados.
“Ya nos vamos, ya no queda de otra, acá en Tapanatepec ya no conseguiremos nada, seguiremos nuestro camino hacia la frontera, sabemos que falta mucho, pero en caravana seguro lo conseguiremos”.
De Tapanatepec, Oaxaca, a Ciudad Juárez,Chihuahua, hay 2 mil 601 kilómetros de distancia, aproximadamente 31 horas, tiempo que tendrán que recorrer para poder llegar a la frontera norte y poder conquistar «el sueño americano».
“Vamos con la voluntad de Dios, vamos caminando, vamos a pie, no sabemos qué más sigue, pero a Ecuador ya no pienso regresar, allá no hay trabajo, no hay nada, acá viajo con toda mi familia”, dijo Roberto mientras caminaba por la Carretera Federal Panamericana con destino Zanatepec, Oaxaca, ubicado a 22 kilómetros de distancia.
