Pedro Matías
OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- Oaxaca ocupa el quinto lugar a nivel nacional en casos de dengue al acumular 68 casos confirmados por laboratorio distribuidos en 24 municipios y 35 localidades de la entidad, así como una muerte, confirmó la Secretaría de Salud.
Precisó que hasta la semana epidemiológica número 22, el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Dengue, reporta 68 casos, de los cuales 41 son clasificados de graves.
Cifra que coloca a Oaxaca en el lugar número quinto a nivel nacional, de acuerdo con la tasa de incidencia; toda vez que en la República Mexicana se han aislado los serotipos 1, 2, 3 y 4 de este virus, y en el estado a la fecha se encuentran circulando las variaciones 2 y 3.
De acuerdo con la clasificación clínica, 27 (40%) de los casos corresponden a Dengue No Grave y 41 (60%) a Dengue Con Signos de Alarma + Dengue Grave, con una defunción asociada a la enfermedad.
El informe de la dependencia indica que, del total de casos, 37 pertenecen a Valles Centrales, 16 en la costa, 11 en Tuxtepec y cuatro al Istmo.
Señala que contraer la enfermedad durante el embarazo aumenta el riesgo de presentar un cuadro de dengue grave y puede favorecer a un parto prematuro, ante ello, toda mujer en etapa de gestación con síntomas relacionados a la patología debe de acudir a atención médica de manera oportuna.
De ahí que la institución precisa que el 90% de las acciones para eliminar al mosquito causante de esta patología, se centran en el saneamiento en los hogares y lugares de trabajo, la estrategia “Lava, Tapa, Tira y Voltea, es la más efectiva para prevenir la formación de criaderos”.
Debido a que no existe vacuna o medicamento para evitar la infección por el virus transmitido a través de la picadura del mosquito Aedes Aegypti, principalmente en esta temporada de lluvia la población debe reforzar, las siguientes medidas: Lavar con jabón y cepillo cubetas, piletas, tinacos, cisternas, floreros, bebederos de animales y cualquier recipiente que pueda acumular agua.
Aunado a tapar todo depósito en el que se acopie agua; voltear cubetas, tambos, tinas, macetas o cualquier objeto en el que se pueda almacenar el vital líquido; Tirar botellas, llantas, latas o trastes que no se utilicen y que se encuentren a la intemperie.
