El obispo refirió que el pueblo náhuatl necesita «esperanza.
Arizmendi Esquivel, indicó que es una «pena, una vergüenza, una injusticia, que hasta ahora el pueblo náhuatl no tenga una Biblia católica, aprobada por la Conferencia Episcopal».
Subrayó que los pueblos originarios «no están condenados a desaparecer.
Es lo que nuestros pueblos originarios necesitan: esperanza.
A la ceremonia asistieron comunidades de habla Náhuatl provenientes de Puebla, Veracruz, Jalisco, estado de México y Distrito Federal.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2015/10/13/ofician-la-primera-misa-en-nahuatl-en-la-basilica-7258.html
