Nuño destacó en su participación que al final del sexenio se habrán invertido 50 mil millones de pesos para mejorar 33 mil escuelas y que hasta el momento se han evaluado, por desempeño, ingreso o promoción, 770 mil maestros en el país, de acuerdo con un comunicado.
Para Bartlett la reforma fue “un golpe de Estado” y debe derogarse, pues lejos de aportar elementos de transformación educativa —dijo—, es contraria a los objetivos y necesidades de la educación mexicana, ya que es un proyecto extranjero impuesto por el gobierno, a través de la fuerza pública.
Morón sugirió “cambiar el sentido de la evaluación punitiva del desempeño, por una evaluación educativa por incentivos, con fines de regularización pedagógica y profesionalización magisterial”; y solicitó iniciar un proceso de consulta con maestros, investigadores y especialistas para discutir los elementos y contenido del nuevo modelo educativo que requiere el país.
Por otra parte, el coordinador de los senadores del PT, Manuel Bartlett Díaz, dijo que la Reforma Educativa rompió el pacto federal y eliminaron los derechos laborales adquiridos por el magisterio desde 1917, pues se planteó como proceso obligatorio bajo la presencia inmediata policiaca militar, lo que viola los derechos a la libre expresión y protesta.
Dijo que el PAN contribuyó a tejer una reforma para garantizar una educación de calidad y recuperar la rectoría del Estado en el sector, pero por ningún motivo respaldó que la aplicación desembocara en muertes y desapariciones, tampoco avaló violentar el derecho a la enseñanza de menores, “ni apoyó la instauración de un Estado de terror contra los maestros con auténtica vocación de servicio”.
Fuente: http://aristeguinoticias.com/0510/mexico/pan-a-nuno-apoyamos-reforma-educativa-no-estado-de-terror-contra-maestros/
