Pedro Matías
OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- A unas horas de que el gobierno de Alejandro Murat Hinojosa anunció el despliegue de cinco mil efectivos para garantizar la seguridad en la jornada electoral se cometieron cuatro ejecuciones entre ellas, una estudiante y un empleado del Instituto Nacional Electoral.
El Instituto Nacional Electoral confirmó que alrededor de las 20:00 horas de este jueves 28 de junio, fue privado de la vida Joaquín Andrés Bernal Rojas, quien prestaba sus servicios desde el año 2014, en la Junta Distrital Ejecutiva 09 del estado de Oaxaca.
A través de un comunicado manifestó que “los servidores públicos que laboramos en este instituto condenamos y lamentamos este artero crimen y expresamos nuestra más amplia solidaridad a la familia y amigos de Joaquín.
“Agradecemos la atención que el Fiscal General del Estado de manera personal le está dando a este caso y esperamos pronta justicia”, puntualizó el comunicado.
De acuerdo a los primeros informes, Bernal Rojas fue asesinado afuera de su domicilio ubicado en las calles 4 Oriente y 8 Norte en el Barrio de las Flores en Pinotepa Nacional, región de la costa.
Antes, en Juchitán de Zaragoza, alrededor de las 17:30 horas de este día jueves, fue localizada una maleta con los restos humanos de la estudiante del Instituto Tecnológico del Istmo (ITI). Biiani Rosales Ramírez, de 20 años de edad.
La maleta fue localizada entre matorrales en la carretera local que comunica a Juchitán con El Espinal, a un kilómetro de la Base de Operaciones C-2 (911).
A 500 metros de la desviación de la carretera Juchitán-El Espinal fue localizada la maleta y al revisar el interior localizaron los restos de una joven en estado de descomposición y presuntamente destazada.
Cabe mencionar que desde el pasado dos de junio se implementó en la región Operativo Juchitán Seguro con alrededor de 500 efectivos tanto de cuerpos de seguridad estatal como federal.
Mientras que en los Valles Centrales de Oaxaca, precisamente, en inmediaciones de San Pablo Huitzo fueron localizados esta tarde los cuerpos de dos personas que fueron ejecutadas y posteriormente envueltos en cobijas y arrojados en inmediaciones de la presa de la comunidad.
Los cuerpos que presentaban huellas de tortura e impactos de arma de fuego fueron abandonados en bolsas de plástico negras y envueltos en cobijas.
