«Una persona puede reconocer la cara de sus familiares pero no sus voces, o puede no reconocer la voz pero sí su forma de hablar», cuenta Moreno.
Esto explicaría por qué estas personas dejan de reconocer a sus hijos, parejas o amigos.
El alzhéimer es una alteración neurodegenerativa generalmente conocida por los problemas asociados a la pérdida de memoria a corto y largo plazo.
Los resultados revelaron que las personas con alzhéimer procesan de forma menos eficaz las caras en posición normal que los rostros invertidos y los coches.
Las personas que la sufren no son capaces de recordar ninguna de sus experiencias a lo largo de su vida y dejan de reconocer a sus seres queridos, lo que dificulta las relaciones con sus familiares.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/28/ciencia/1461864175_680522.html
