Cinco soldados muertos y 10 heridos fue el saldo de la emboscada perpetrada por un grupo armado el pasado 30 de septiembre.
La madrugada del 30 de septiembre, cuando le avisaron que debían atender a un lesionado de bala, estaba en su casa, dormido; era su día de descanso.
Debo salvar vidas , respondió a su esposa el socorrista que sobrevivió a la emboscada en la que perecieron cinco militares cuando trasladaban a un herido de Bacacoragua, municipio de Badiraguato, a Culiacán.
Al escuchar el llamado su compañera no dudó: No vayas , le dijo.
No vayas, negro .
Fuente original: “Sólo oí gritos de los militares emboscados: sobreviviente” – La Jornada
