El caso Nisman va a camino de convertirse en el gran misterio sin resolver de la Argentina del siglo XXI.
Es un giro importante porque es la primera vez que una autoridad oficial apunta claramente al asesinato y no al suicidio.
Fue una de las últimas personas a las que llamó el fiscal antes de morir, aunque nunca llegó a contestarle.
Ahora, con el cambio de Gobierno, el espía ha vuelto a Argentina y está a punto de declarar ante la juez.
La familia de Nisman reclama que el caso pase a la justicia federal, lo que dejaría fuera a Palmaghini, y el fiscal Sáenz les da la razón pero falta por ver qué determina la sala.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/25/argentina/1456410933_213836.html
