Hoy, esta localidad del Estado de México es capital de una tragedia que, hasta ahora, lleva consumidas 33 vidas, decenas de heridos y de desaparecidos.
El mercado San Pablito, donde ocurrió la cadena de explosiones el pasado martes, era una fiesta horas antes.
El mercado era un conjunto de puestos en un área al aire libre, al fondo del pueblo de Tultepec.
Durante años, la señora Eva Báez ha vendido fuegos pirotécnicos en su casa, en Nicolás Romero, Estado de México.
Siempre conseguía que un familiar le llevara la mercancía desde el mercado San Pablito, en Tultepec.
Su hija, Concepción Hernández Báez, ha ido a buscarla a hospitales y a la Procuraduría del Estado de México.
Cuando empezaron las explosiones en San Pablito la ayudaron a salir corriendo y ya no pudo entrar a buscar a sus familiares.
La familia acudió a la entrada principal del mercado San Pablito.
En el primer caso, se corroboró la identidad de un fallecido y funcionarios de la Procuraduría mexiquense presentaron a los familiares los servicios funerarios gratuitos que se harían cargo de llevar el cuerpo hasta el municipio de Ecatepec.
Un señor, quien prefirió guardar su nombre, ayer buscaba a dos menores de su familia: Óscar, de 9 años, y Juan Antonio, de 15.
Aunque en el mercado San Pablito supuestamente se prohíbe la entrada a niños, su presencia era tolerada.
Apenas el pasado 12 de diciembre, con motivo de la fiesta de la Virgen de Guadalupe, el Municipio de Tultepec y el Instituto Mexiquense de la Pirotecnia aseguraron que San Pablito cumplía con las medidas de seguridad para evitar una explosión en cadena y presumieron que el mercado pirotécnico era el “más seguro” de América Latina.
Fuente: Buscan a familiares desaparecidos tras explosiones en Tultepec – Aristegui Noticias
