El máximo responsable policial del caso, Tomas Zerón, presentó la semana pasada su renuncia.
La Fiscalía ya había abierto una investigación para esclarecer si Zerón o sus agentes «cometieron algún delito durante las diligencias y poder establecer responsabilidades”.
La respuesta de la Fiscalía fue encomendar a la Visitaduría General abrir una investigación interna.
El desencadenante del expediente fue un vídeo presentado por el grupo de expertos internacionales (GIEI) que durante año y medio estuvo trabajado de manera paralela sobre el terreno.
El informe de la Fiscalía certifica que se vulneraron los derechos del detenido al “no contar con la presencia y asistencia de su defensor en esos actos de investigación”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/23/actualidad/1474589543_500311.html
