Sonia González, empresaria de 45 años, pregunta a Alberto Garzón «¿qué alternativas ofrece su partido a las mujeres que se consideran trabajadoras del sexo?». El diputado de Izquierda Unida le responde que «no se puede mercantilizar el cuerpo» y que «hay que dar salidas dignas para evitarlo». En este sentido, Garzón ha añadido que considera la prostitución violencia de género: «Creo que la prostitución es el grado más extremo de violencia de género y, por lo tanto, hay que prohibirla».
