La mayoría de las comunidades indígenas se asienta en regiones forestales ricas en biodiversidad.
A lo largo de los siglos, y mediante su interacción y manejo, las comunidades han conformado de manera importante el entorno natural.
Otro de los acervos importantes de México en materia de biodiversidad de los bosques y comunidades es el de las plantas medicinales.
Los esfuerzos y estrategias de conservación deben centrarse en el manejo integrado de un mosaico complejo de pequeñas regiones habitadas.
Este respeto se integrará plenamente y estará reflejado en la aplicación del Convenio a través de la participación plena y efectiva de las comunidades indígenas y locales en todos los niveles pertinentes”.
Fuente original: «Algo pasa en el bosque», artículo de Raúl Benet – Aristegui Noticias
