La olímpica desconfianza en la capacidad del gobierno llevó el dólar a valorizarse casi 10 por ciento frente al real.
También esta semana se supo que, en el mismo lapso, alrededor de un millón de puestos laborales fueron cerrados en Brasil.
Para los que aprecian vivir en turbulencia permanente y dormir cada noche cercados por un mar de incertidumbres, Brasil es una especie de paraíso.
Para los que no aprecian ni una cosa ni otra, son tiempos duros de vivir en mi comarca de América.
Los partidos de oposición, sumados, tenían 10 por ciento de aprobación hace un año; ahora, tienen 11.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/27/opinion/019a2pol
