Diana MANZO
Unión Hidalgo, Oax.- Activistas ambientales y comuneros zapotecas de este municipio denunciaron que con documentos falsos, el empresario Leonardo Triay Cisneros -ligado a la cementera Cruz Azul-, obtuvo en 2020 autorizaciones en materia de impacto ambiental para extraer material mineral.
Fueron otorgadas por la entonces Secretaría del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable del Estado de Oaxaca, a a través del Director de Impacto y Riesgo Ambiental, Rafael Barzalobre.
El Cerro La Llovizna, que abarca varias hectáreas, está ubicado en los límites geográficos entre Unión Hidalgo y La Ventosa – Agencia municipal de Juchitán de Zaragoza-.
Ahí hay gran variedad de fauna y flora silvestre, las cuales están en riesgo de acabarse, y es uno de los motivos por el cual se lucha.
En entrevista, el activista ambiental Edgar Martín Regalado informó que ese permiso obtenido con documentos falsos vence este sábado 21 de octubre.
Pero se sabe de manera extraoficial, agregó, que la actual administración estatal otorgó una prórroga.
“Leonardo Triay Cisneros presentó documentos falsos, firmó un contrato de usufructo a nombre de una señora llamada Alberta López López.
“Eso es grave, porque son tierras agrarias, de uso comunal, y que le pertenecen al anexo de Unión Hidalgo, derivado de la Comunidad Agraria de Juchitán, Oaxaca”.

Martín Regalado informó que ha buscado a la actual Secretaria de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad, Karina Unda Harp, para conocer el estatus de La llovizna, si hubo o no renovación de contrato, pero no ha habido respuesta.
Por ello, el próximo lunes comenzará en su carácter de defensor comunitario una huelga de hambre en defensa de La Llovizna.
“Porque de todas maneras me están matando, anuncio, en mi carácter de defensor comunitario, el inicio de una huelga de hambre frente a la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad el 23 de octubre al amanecer”, enfatizó.
El defensor comunitario recordó que la lucha comenzó en el 2022 y en lo que va del año 2023 los defensores zapotecas aseguran que continuan en resistencia, porque este cerro es sagrado y representa su identidad.
*El saqueo
Una veintena de volteos y varias góndolas de 25 metros cúbicos de capacidad, además de tres máquinas orugas New Holland e215c entran y salen de la Llovizna.
“Están acabando con el cerro”, recalcó al señalar que a principios de semana, un Agente de la Policía Federal Ministerial adscrito a la Fiscalía General de la República (FGR) acudió a documentar para engrosar el expediente.
Mientras un abanderado da pase de entrada, un inspector toma nota de los volteos que salen con piedra para depositarlo a la góndola.
Según documentos oficiales, la cementera La Cruz Azul es la que compra este mineral, obtenido de forma ilegal para elaborar cemento y sus derivados.
Dijo que la falta de lluvia favoreció aún más el saqueo, pues antes era imposible entrar por el material que ahí hay y ahora es lo contrario, entran y salen que pareciera que se les va la fortuna.

**La defensa*
Dijo que denunciaron ante las autoridad el uso indebido de explosivos.
Por lo que se abrió una carpeta de investigación en la Fiscalía General de la República (FGR), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y en la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Oaxaca (Propaeo), las cuales han preferido actuar con cautela.
Sin embargo, el Ministerio Público determinó que en el caso del Cerro La Llovizna sí hay delito que perseguir.
El ambientalista zapoteco recordó que el trabajo de defensa se realiza de forma coordinada y colectiva entre él, el representante de los Bienes Comunales de Unión Hidalgo y con el acompañamiento de la organización civil CodigoDH.
“Dicen que oponerse a las eólicas es riesgoso, pero oponerse a la minería lo es aún más.
“Por eso, con la ayuda y el acompañamiento de CodigoDH hemos podido avanzar.
“En mi caso, estoy incorporado al Mecanismo de Protección a Defensores de la Secretaría de Gobernación (Segob), porque he recibido agresiones y también criminalizaciones”, concluyó Edgar Martín.
