Son grupos, subrayó el mandatario ruso, que con sus acciones “ponen en entredicho esa gran religión universal y siembran el odio, matan a personas inocentes, destruyen monumentos de valor histórico”.
La Gran Mezquita de Moscú –cuyo esplendor se logró al coste de 170 millones de dólares (se comenta que la mayor parte la aportó Suleiman Kerimov, magnate de Daguestán)– tiene capacidad para diez mil creyentes, lo que la convierte en una de las más grandes en Europa, similar a la Baitul Futuh de Londres y a la Gran Mezquita de Roma.
“El fundamentalismo es una ideología basada en la mentira, en una abierta distorsión del islam, y hoy por hoy, cuando tratan de reclutar adeptos también en nuestro país, es indispensable combatir todos los intentos cínicos de explotar los sentimientos religiosos con fines políticos”, subrayó Putin.
La inauguración de la Gran Mezquita de Moscú, tras ocho años de reconstrucción del antiguo edificio, se convirtió este miércoles en ocasión propicia para que el presidente Vladimir Putin, al reiterar el apoyo del Kremlin a “las ideas humanistas y los verdaderos valores del islam”, expresara un enérgico rechazo al Estado Islámico y otras organizaciones yihadistas en Siria e Irak.
Dijo también que es importante que los jóvenes musulmanes rusos “se eduquen en los valores tradicionales del islam”, así como hacer todo para “impedir que se difundan entre nosotros tesis que nos son ajenas y nada tienen que ver con el auténtico islam”.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2015/09/23/embate-putin-contra-el-ei-al-reinaugurar-la-gran-mezquita-de-moscu-2055.html
