“La distribución de esas horas de sueño pueden hacerse en un sólo ciclo o en varios, sin perjuicio para el cuerpo.
La siesta tan sólo perjudica al sueño cuando es demasiado prolongada (más de una hora) o demasiado tardía (cercana al sueño nocturno)”, precisó.
También para mejorar la capacidad cerebral se puede dormir 60 minutos y para aumentar la creatividad unos 90 minutos.
El tiempo ideal para la siesta es de 30 minutos; sin embargo, para una recarga rápida de energía es suficiente con 10 o 20 minutos.
La especialista resaltó que dormir la siesta mejora el bienestar global, disminuye la hipertensión arterial y el estrés, y favorece el mantenimiento de las funciones cognitivas.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/04/02/la-siesta-ayuda-a-reducir-riesgo-de-padecer-infarto
