En agosto de 2010, 72 centroamericanos fueron asesinados por Los Zetas –uno de los carteles más sanguinarios- en San Fernando.
En diciembre de 2014 el National Security Archive –un instituto de investigación de la Universidad de George Washington-, reveló que los agentes municipales de San Fernando también participaron en la masacre.
El fallo considerado histórico se logró tras una lucha de casi cinco años por parte de los familiares y organizaciones sociales.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) reconoció como víctimas a los familiares de dos migrantes asesinados por Los Zetas en 2011 en el municipio de San Fernando, en Tamaulipas (noreste de México).
El fallo de la Corte obliga a las autoridades mexicanas a conceder a los familiares la protección de la justicia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/03/mexico/1456968766_847064.html
