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El secretario de Finanzas de Oaxaca, Farid Acevedo López, informó que al inicio de la actual administración se recibió una deuda superior a los 35 mil millones de pesos, integrada por compromisos con instituciones bancarias y con dependencias federales.
En entrevista, el funcionario detalló que el monto total se compone de aproximadamente 17 mil 133 millones de pesos correspondientes a deuda con bancos y alrededor de 17 mil millones de pesos con dependencias federales.
Según datos oficiales, la deuda total ascendía a 35 mil 212 millones de pesos en diciembre de 2022 , cuando inició la gestión de Salomón Jara. Actualmente, el saldo se ubica en 26 mil 281 millones de pesos , lo que representa un esfuerzo de pago acumulado de 15 mil 014 millones de pesos en tres años.
Meta: liquidar 80% de compromisos federales
Acevedo López señaló que el gobernador Salomón Jara Cruz tiene la intención de pagar al menos el 80 por ciento de la deuda con dependencias, con el objetivo de prácticamente liquidar los compromisos financieros con estas instituciones.
Sin embargo, el secretario explicó que existen limitantes para cumplir completamente esta meta. “Por temas contractuales, falta de liquidez y posibles contingencias, únicamente se podrán abonar cerca de 2 mil millones de pesos a capital”, precisó.
“Si no tuviéramos ninguna contingencia, estaríamos dejando la deuda en alrededor de 15 mil millones de pesos para poder continuar con el proyecto planteado”, expresó el funcionario.
De acuerdo con cifras del gobierno estatal, ocho mil 023 millones de pesos correspondieron a la regularización de obligaciones con dependencias federales durante los primeros tres años de la administración.
Rescate a 56 municipios morosos con el SAT
El titular de Finanzas también informó que el Gobierno del Estado ha tenido que apoyar a más de 20 municipios para solventar deudas ante el Sistema de Administración Tributaria (SAT), destinando en conjunto más de 600 millones de pesos.
Los pagos corresponden a adeudos del Impuesto Sobre la Renta (ISR) que cerca de 20 municipios no cubrieron ante el SAT.
La situación resultó ser más grave de lo inicialmente reportado. Un total de 56 municipios de Oaxaca evadieron el pago del ISR al SAT , según reveló posteriormente la Secretaría de Finanzas.
La deuda generada por esta omisión asciende a más de 610 millones de pesos, los cuales han sido cubiertos por el gobierno estatal entre 2023 y 2025.
El gobierno estatal intervino como mediador y ha pagado poco más de 610 millones de pesos en adeudos de los ejercicios fiscales 2023, 2024 y 2025 para evitar el daño patrimonial a los fondos municipales.
Denuncias penales contra exalcaldes
Los municipios morosos enfrentan denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) por evasión fiscal y desvío de recursos. Estas deudas fueron adquiridas por administraciones pasadas.
Entre los exalcaldes señalados se encuentran Francisco Martínez Neri, de la capital de Oaxaca; Dante Montaño y Raúl Cruz, de Santa Lucía del Camino; así como Yolanda Santos, de San Jacinto Amilpas.
Acevedo explicó que en varios casos los fondos retenidos por concepto de ISR fueron utilizados para cubrir gastos personales de los funcionarios municipales, como viajes y alimentos, en lugar de ser reportados y transferidos al SAT.
Hasta el momento, de los 56 municipios morosos, al menos 25 ya han empezado a regularse con el apoyo del gobierno estatal para liquidar sus pasivos.
Reducción de deuda sin nuevo endeudamiento
La administración de Jara Cruz ha logrado reducir la deuda pública sin contratar nuevos créditos. Al corte del 31 de diciembre de 2024, el saldo de la deuda pública es de 27 mil 642 millones de pesos: 16 mil 450 millones con instituciones financieras y 11 mil 192 millones con instituciones federales.
El gobierno también ha realizado pagos significativos al SAT, ISSSTE y FOVISSSTE. 5 mil 204 millones de pesos fueron para instituciones federales como el SAT, el ISSSTE y el FOVISSSTE.
La estrategia financiera del gobierno de Jara Cruz contempla reducir significativamente los pasivos heredados mientras mantiene la viabilidad de los proyectos de desarrollo estatal, aunque enfrenta el reto de balancear los pagos de deuda con las necesidades de inversión y posibles imprevistos presupuestales.
