Se trata de un plástico biocompatible y biodegradable que bien puede tener aplicaciones industriales, por ejemplo, en los sectores automotriz, farmacéutico y de alimentos en los procesos de empaque.
“De la colección de bacterias que se obtuvo se trabajó con dos del tipo Bacillus y Paracoccus, y del polímero logrado se caracterizaron sus propiedades químicas y mecánicas, lo cual nos dio luz a posibles aplicaciones.
A fin de aprovechar un efluente de la industria alimentaria, especialistas del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste S.C. (Cibnor) detectaron una serie de bacterias marinas a las que sometieron a un proceso especial, del que obtuvieron un biopolímero con las características del poliéster y el polipropileno.
“Es material impermeable, cristalino (quebradizo) y se comporta como fluido no newtoniando, es decir, que al aplicarle fuerza se hace duro”, detalla el líder del proyecto, doctor Alejandro López Cortés.
Vimos que se trata de un termoplástico que se derrite a 260 grados centígrados de fusión y 300 grados centígrados que es como se degrada, lo cual resulta muy importante para su manipulación”.
Fuente original: Obtienen biopolímero con bacterias marinas en BCS – La Jornada
