Y es que en Afganistán el zoológico se ha convertido en una metáfora de la supervivencia en medio hostil.
Los habitantes de Kabul bromean diciendo que antes una pancarta avisaba a los visitantes: «¡No se coman los animales!».
Estas escenas podrían parecer ordinarias en cualquier otro lugar, pero no en Kabul, donde la muerte acecha alimentada por una violencia que estalla sin previo aviso.
El zoológico de Kabul, el único de Afganistán, se encuentra en el corazón de la capital, rodeada de colinas en cuyas laderas se alzan casas de adobe.
Los monos son los preferidos de los niños, que se divierten imitando sus gestos y gritos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/09/05/zoo-de-kabul-metafora-y-lugar-de-olvido-en-medio-de-la-guerra
