Es el mundo sin ley de la violencia y el despojo.
El aparato político que detenta hoy el mando, cuyo instrumento es el Pacto por México, está al servicio de ese poder.
Nos han dejado un país sin ley, donde reina el arbitrio y no hay justicia que valga para amparar vidas y derechos.
Ese poder requiere represión, presos políticos y sociales, desapariciones y el miedo que flota en el aire cada día.
Es el mundo de los tráficos de drogas o de seres humanos, del lavado de dinero nacional y extranjero, de lo que se ofrezca.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/11/opinion/012a1pol
