‘Una bestia en mi jardín’ busca generar en los chicos de la ciudad, la conciencia sobre la existencia de los demás.
Su casa es un refugio para migrantes y desde su jardín contempla el frecuente ir y venir de personas de distintos lugares.
Le gusta comer un singular tipo de hormigas con alas llamadas nucús, que saben muy ricas con limón y sal.
Cuando no habla, canta; y cuando no habla ni canta, hace ruidos raros con la boca.
Todos los días tiene nuevos amigos, pero todos los días también, se debe despedir de alguien.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/04/04/una-bestia-en-mi-jardin-encuentro-y-despedidas-con-migrantes
